
La selección española de fútbol ha sellado su clasificación a las semifinales de la Copa Mundial de Fútbol de 2026 tras imponerse por un emocionante 2-1 a Bélgica en un vibrante partido de cuartos de final. El encuentro arrancó con una gran intensidad por parte de la escuadra española, que logró adelantarse en el marcador en el minuto 30 gracias a un magnífico gol de Fabián Ruiz, desatando la euforia en las gradas y encarrilando un duelo de titanes.
La reacción de los Diablos Rojos.
Sin embargo, el combinado belga no tardó en reaccionar y plantó cara antes de irse al descanso. En el minuto 41, Charles De Ketelaere batió las redes con un remate certero que supuso el empate momentáneo. Esta anotación rompió una racha impecable en el torneo, ya que significó el primer gol que recibe el guardameta Unai Simón en lo que va de toda la cita mundialista, devolviendo la igualdad y la tensión máxima al terreno de juego.
Una lesión desafortunada
La segunda mitad estuvo marcada por el equilibrio táctico hasta que llegó un momento crítico para los «Diablos Rojos». En el minuto 70, el portero estrella Thibaut Courtois tuvo que retirarse del campo lesionado. Este inesperado contratiempo condicionó por completo el planteamiento del plantel belga, que perdió a su principal baluarte bajo los tres palos y se vio obligado a replegarse ante la presión constante del ataque español.
Otra vez el hombre de los goles agónicos
Cuando el partido parecía abocado irremediablemente a la prórroga, emergió nuevamente la figura providencial de Mikel Merino. El centrocampista ingresó al terreno de juego en el minuto 85 y, haciendo gala de su etiqueta de «hombre clutch», anotó el definitivo gol de la victoria en el minuto 88. Esta hazaña recordó de inmediato su épica actuación en los octavos de final, cuando anotó al minuto 93 frente a Portugal, consolidándolo como el amuleto de los momentos cumbre.
Un clásico europeo
Con este heroico triunfo por 2-1, España se sitúa entre los cuatro mejores equipos del planeta y ya conoce a su próximo gran obstáculo: la siempre temible selección de Francia. Este clásico europeo en semifinales promete paralizar al mundo del fútbol, reviviendo una de las rivalidades más intensas y físicas del continente. La delegación española ya prepara el duelo táctico ante «Les Bleus» con la moral por las nubes, conscientes de que están a solo un paso de la gran final de la Copa del Mundo de 2026.